El dia 1 de febrero por primera vez en 53 años fuí al futbol . Al campo. Sabía de antemano lo que no me iba a gustar: Los tres psicópatas de turno arriba, al lado y abajo lanzando insultos sin parar y sin piedad. Allí estaban. A uno de ellos hasta le contesté. No podía más. No le increpé directamente sino que grité como él; lanzé mi queja al aire sabiendo que la oiría...."¡Pero si no lo ha tocao joder!". Yo no quería alterarme; lo estaba pasando bien, era felíz, no quería ponerme a su altura, arrastrarme por su baba de odio. Pero ostia era evidente que no le habían hecho nada al jugador local...¿No lo vió? Aunque ahí estaba levantándose el energúmeno dale que dale protestanto de todo e insultando a todos con su bufanda al cuello. No me pude callar.
Sin embargo ni me miró. Era un poco esmirriado. Eso sí. Quizás esta circunstancia anatómica le hacía comportarse de esta manera: Tirar la piedra, refugiarse en el grupo y escupir sus sapos y sus bilis sólo en un fisiológico e íntimo interés. Ausentarse de la lógica, de la evidencia, matar al padre -no sé-. Mascullar a gusto su enfermedad paranoica. De haber sido más fornido lo mismo hasta me gano algún reproche malcarado.
O quizás no y la grada sea más democrática y pacífica de lo que aparenta: Las iras se dirigen a uno mismo y a todo lo que se mueva por el cesped, no al vecino aunque aparente ser del equipo contrario. Al oponente se le fastidia venciéndole. La manera más eficaz. Y ya está.
Por tanto para ser un Valencia-Barça con sus cantos ocasionales puta barça puta catalunya absolutamente desagradables el ambiente no era malo del todo. Aplaudí todos los goles (de uno y de otro). Los psicópatas eran minoría; la luz reinante fresca y transparente; el terreno de juego parecía más pequeño y cómodo; la hierba muy verde; se veía bien; los jugadores de carne y hueso; los tiempos más pausados que la impresión que da la TV (y sobre todo la radio); Puyol un fiera. Un individuo que está viendo el partido y el mundo con 3 segundos de adelanto, lo notas, como si estuviera en otra realidad.
A veces sentado en el sillón viendo el futbol por TV se me ha hecho insoportable; y aquella tarde pasó volando. Incluso se me olvidaron los problemas. De todas formas dicen que fue un partido bueno, intenso. Lo mismo sólo tuvimos suerte.
Enfin millones de personas no pueden equivocarse tanto. Tal vez el futbol llegue a ser algún dia un espectáculo bonito. Sin insultos, sin violencia, sin mal rollo, sin sueldos multimillonarios.
Roma. Pan y Circo.

Bienvenidos. Valencia. Spain. Alacant 1959.

Mario Arriero Notario
5 feb 2012 | 07:32 PM
utopía imposible...otra cosa sería. saludos