Luciano Pavarotti no sabía leer música; Mariano Rajoy accede al más alto cargo de la Administración sin saber inglés; WA Mozart está enterrado en una fosa común;  V Van Gogh no vendió un cuadro en  toda su corta vida; F Garcia Lorca, un poeta de buena familia amigo de los gitanos, muere fusilado. Echegaray premio Nobel de Literatura español es un desconocido para los lectores actuales.

Habrán más ejemplos, seguro. Parece que eso llamado 'destino' se pasa por el forro demasiadas veces el libre albedrio y el curriculum personal.

¿Le pasará lo mismo al Planeta Tierra? Puede ser. Empeñados y aplicados en una dirección no hay dios que no tuerza el renglón humano; no hay súplica que lo enderece para siempre. Al final de los tiempos entenderán que nuestro terrenal mundo solo fue una mota de polvo en el vasto Universo.

Mientras tanto sabemos en carne propia que el esfuerzo y su recompensa es caprichosa. La vida se compone también de este aprendizaje. A los budistas se lo enseñan desde pequeñitos y eso que se ahorran. Al hombre blanco católico le retuercen la oreja nada más nacer para hacerle creer que es el rey de la creación. Pero parece más bien que todo es efímero. Y además muy aleatorio.

Sin embargo los curas ahí siguen en su sólido andamio social dándonos empecinadamente de ostias. Y nosotros que nos dejamos.