(Resumen 10,9,8)

Existe un 'ente' llamado Valencia desde el año 1200 con la Reconquista (fuera ésta justa o injusta; en todo caso muy cuestionable como toda guerra). En su devenir de Reino hasta nuestros dias este territorio a orillas del Mediterráneo va modelando fu forma política, sus fronteras y la relación con sus vecinos, su economía, su manera de hablar ...Etc. Enfín todo aquello que visto desde fuera o desde dentro al final reafirma aquel núcleo primigenio de reinado y otorga a lo largo de los años hasta hoy cierta particularidad al entorno y sus habitantes conformando una comunidad, un país, una nación, un pueblo.

Como todas las cosas de esta Tierra este ente se puede cuidar, abandonar, promocionar, querer o odiar. Aunque obviamente en algún sitio habrá que vivir (los hay mejores y peores eso sí) y de una manera o otra los seres humanos habremos de organizarnos pues por naturaleza vivimos en sociedad.

Pero la sociedad civil actual está en desarrollo constante, en cambio. Como dijo el sabio: Nunca la Humanidad había ido tan deprisa para llegar a ningún sitio. La situación 'moderna' requiere un trabajo constante, un recambio generacional incluso demasiado rápido quizás; los valores cambian (a mejor o a peor: hay de todo).

Se ha de tener imaginación y encontrar adecuadas fórmulas de ser y estar dignamente en este mundo. Una de ellas es la Democracia donde la mayoría de la población --revisando cada cierto periodo de tiempo su contenido- va plasmando cada día sus intenciones vitales en leyes y actitudes; fórmulas unas veces plausibles; otras imposibles y difíciles de realizar. Pero se va caminando con el supremo interés de la paz y la economía social , la concordia y el respeto justo, si no este contenido o este valor de la Democracia sería absurdo per se, ya que resultaria inedificable. Por mucho acuerdo que hubiera, por mucha mayoría que existiera si ésta maquina una putada, una transgresión de la norma o en definitiva una apología contraria a los Diez Mandamientos (léase Derechos Humanos Fundamentales) la misma estructura cae, es inviable. O te la tiran. El problema es que no sólo armados de razón si no que se necesitan las pedradas,  armas de verdad, de las que matan y mutilan, con unas pérdidas y sufrimiento incalculables (léase nazismo) (me he ido del tema pero que eso, que por mucha gente que se junte y digan y piensen todos lo mismo e igual no significa que tengan la verdad o obren con justicia).

Valencia vive una encrucijada, cierta confusión. Este ente que otorga la identidad y la particularidad a ese sistema de organización democrática más amplio y universal la siente en sus carnes desde hace bastante. Pero ahora -para mí- es tan intensa que ella misma peligra. Y resulta que cada hijo e hija de vecino tiene una idea de como ayudarle -no ya salvarla, porque no queremos más salvapatrias-. Pero que la puede palmar está más claro que el agua.

La forma y la evolución en que lo hace sería algo así como una demencia: Primero perdería los papeles intelectualmente, luego vendría la fase desesperada de pañales (que miren por donde no se yo si ya estariamos en ella o a punto de entrar). Por último, el final. (Ruego disculpas y me permitan los familiares de estas personas que sufren por Alzheimer poner este simil para ilustrar la gravedad que creo que tiene el asunto) (perdonen otra vez).

 Bueno, llegados a este punto casi tendría que hacer un resumen del resumen. Quiero decir que estoy metiendo la patilla y me está saliendo demasiado largo. No era mi intención.

Ya acabo. Concretemos ahora el que yo veo el problema fundamental: ¿Hay una Identidad Valenciana? Pues sí. Parafrasendo a Gila diríamos: 'Comparada con quien'. Quiero decir que aunque no la sepamos definir bien es evidente que no somos vascos (por ejemplo). Entonces, puede que Valencia exista por el simple hecho de que no es Euzkadi, sí simplemente. Intento explicar que no es nada dificil tener unos cuantos puntos valencianos de referencia sencillos (aunque científicamente demostrables) a parte de lo cada cual considere qué es Valencia.

Y aquí quiero llegar. Valencia somos todos, de una forma o otra, y lo que no podemos llegar a ser nunca es un pueblo bajo sospecha. No es cuestión de derechas o de izquierdas repito; de rezar uno o dos padre nuestros o no rezar ninguno. Es que la más alta representación Institucional esté imputada en actos y acusaciones muy graves y mire hacia otro lado. No puede ser que la diferencia con otros pueblos a partir de ahora sea la corrupción institucional sistemática. Sólo en los valores justos y fundamentales de honradez es en lo que todas las comunidades y pueblos nos debemos parecer. No diferenciarnos.

Pero no existe el otro lado al que nos quieren llevar los dirigentes del PP queridos conciudadanos. Se están cuestionando esos Derechos y Deberes Universales que mencionaba antes sin los cuales detrás todo se desmorona.

Y este y sólo este Gobierno actual con su Presidente a la cabeza nos ha metido en este sucio embrollo: ELLOS SOLITOS. No me lo invento (aunque a usted vecino también le hubiera gustado ser millonario). El Estado de Derecho los investiga. Y Don Francisco Camps se rie. Se rie y se rie. ¿De ellos o de nosotros?

En Valencia siempre se ha robado mucho ya. No hace falta más que pegar una vuelta por nuestras casas de campo y por las de Euzkadi (otra vez). Aquí las ventanas están llenas de rejas. Allí no: sólo un fino cristal reluciente los separa del frio o el calor.

Pero antes, igualmente aquí, también los tratos en la huerta o el secano se hacían y se sellaban de palabra. Y se cumplian.  El valenciano tiene un orgullo cuyo espejo Camps ha empañado mucho. Tanto, que destiñe a su propia tendencia política: La derecha. La derecha no tiene por qué ser mezquina, de maneras mafiosas o demasiado amiga de lo ajeno, pero está empezando a serlo (y repito, señora María, esto no es demagogia, no lo digo para que vuelvan los comunistas, lo dice la Justicia Española y la Valenciana (que vuelvan o no los comunistas sólo es una cuestión de opción, la que nos ocupa es de principios).

Y esta habilidad, mezclada con el otro rasgo valenciano, el pasotismo, estilo italiano -no en valde hubo un tiempo en que València y Nápoles fueron casi la misma ciudad- acaba por empastralo todo.

Por eso -no me canso de repetir- que no es una cuestión de derechas o izquierdas dejar bien establecido que una parte importante del identitario valenciano es y debe ser la honradez y el juego limpio. Esta ley fundamental  Camps nos la ha birlado delante de nuestras narices y encima está convencido que después nos limpiará los mocos y ya está...Y seguira siendo espejo empañado de un pueblo que se irá desmoronando.

Porque más que metieron la pata sobre algunos aspectos identitarios los socialialistas allá por 1982 no creo que vayan a ser superados por el PP actual. En cierta manera aplican las bases que aquellos establecieron (a mi juicio erroneamente....Por ejemplo no haber ejecutado la comarcalización y aquella vergonzante censura en la TVV de palabras absolutamente correctas del valenciano pero que sonaban demasiado a catalán).

De ahí que si este orgullo valenciano de ser personas de palabra aunque ruidosas, fanfarronas y otros defectos que no tengo por qué enumerar de tan veniales que son al lado de una red de corrpción...Pues yo me borro de ser valenciano.

Si no somos capaces de rectificar en la urnas seamos de Levante entonces, partamos de cero y que enarbolen si quieren ellos la bandera de su Valencia de Rapiña: Toda para ellos: Yo soy incapaz de traicionar a mis padres. Me cambio de patria.

Por eso en el fondo de un corazón construido por El Postiguet y La Albufera, Raimon y La Carrasqueta, El Tio Pep, María del Mar Bonet,  Paquito el Chocolatero o Ovidi, Manuel Vicent, Serrat o Quico Pi de La Serra, Pego, La Moreneta, Joaquin Rodrigo, Chapí o Vicente Blasco Ibañez, Estellés, LLuis Llach, Toti Soler, Paco de Lucia y Jose Monge (joer que hacen aquí Paco de Lucia y Camarón....pues pa dentro también hombre) 'Aspar', Els Joglars cuando Boadella no estaba loco, Els Pavesos, y tantos y tantos sean de izquierdas o más de derechas, confio en este pueblo. Confio en el género humano...Hasta el dia 22-5-11

 

 No a la mayoría absoluta de Francisco Camps en Las Cortes Valencianas de la próxima legislatura.

 

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