No hay duda. Nos achicharramos. Pero a este verano le falta algo: La tranquilidad.

La 'Crisis' añade a este tiempo la crisis en la que ya vivíamos desde hacía años.

Y claro, crisis sobre crisis se nota más. Un atasco de carretera en la playa con crisis es mucho más doloroso y absurdo que sin crisis. Se puede tolerar el cemento, el alquitrán de las playas, los supermercados caros, los turistas prepotentes si no hay crisis.

Pero con dificultades económicas todos estos engendros de la razón pura y vital que hemos creado son insoportables.

¿A ver qué hacemos ahora? Porque digan lo que digan aquí están enfangados hasta las cejas derechas e izquierdas. La vereda industrial que arrasó modos de vidas sostenibles y compatibles con el entorno fue adoptada e impuesta por 'el progreso'....Y al 'progreso' se sumaron y se tiraron todos como a una piscina.

Es triste ver -como era facil de vaticinar- que la piscina en alguna esquina se convierta en lodo. Pero ahí está el carro atascado.

Hoy que es día de vacaciones he puesto la tele por la mañana. Dicen (o decía un tipo) que las viviendas en octubre valdrán un 50% menos -también decía que es lo que está pasando ahora en California-. Entonces, eso será ya la rotura de la 'burbuja inmobiliaria'.

Quizás haya repetido aquí este concepto, pero lo vuelvo a decir porque es de los pocos que a nivel 'macroeconómico' he llegado alguna vez a entender: Uno está pagando al banco por una casa de 300.000 euros. Pero si la quieres vender sólo te darán 150.000.

Enfín, más se perdió en la II Guerra Mundial. Millones de vidas; ciudades enteras arrasadas. Mientras no nos toquen violentamente los cojones otra vez y nos fusilen intentaremos no vender la casa y vivir. Pero es curioso que nadie todavía hable seriamente de 'derroche'. De que nos hemos pasado en Europa. Nada. Nadie habla. Sólo mencionan los 'activos tóxicos'.