La oreja del caballo no pincha. La del toro de lidia tampoco, pero resulta que éste tiene cuernos. Y además se le utiliza para que los use, para embestir. Poco a poco el toro queda como 'el malo' y así día a día mueren a cientos en las plazas acribillados a lanzas, pinchos y espadas sin que ningún humano les acaricie la oreja; al contrario, se las cortan.
Porque hoy he visto un pequeño reportaje sobre la reciente y cruda cojida de este caballo de rejoneo en plena faena que casi acaba con su vida. Una vez intervenido en la clínica y parece que fuera de peligro resultaba enternecedor la manera en que el rejoneador le tocaba la oreja al animal mientras le daba de comer y explicaba -algo culpable- el error de mando y estrategia que lleva inexorable al desarrollo de los acontecimientos sangrientos.
Como decía el poeta, para un toro cualquier cosa es bastante ('per a un bou tot es prou'); siempre va acabar igual, bravo o manso, mártir humillado o en el matadero.
Vuelvo a defender ante estas edificantes imagenes del hombre y bestia amigos también la del toro 'compañero' aunque sea el 'monstruo' mediterráneo por excelencia al que le ha tocado la tarea de atemorizar y servir de jolgorio y de recibir todas las iras y las culpas de quien gusta divertirse viendo o encabronando a un animal de naturaleza tranquila y rumiante. Ese toro 'trabajador' de la película 'Calabuig' al que su propietario -precisamente el torero- mima y cuida con esmero, vigila que no tenga fiebre ni se constipe en las fiestas de los pueblos.
Tarda en llegar este reconocimiento en España. No me repliquen con que hay cuatro sementales que se pegan la vida padre o que al año indultan a alguno en la plaza. En las noticias luctuosas, desagradables, trágicas y dolorosas siempre siempre se olvidan de este animal. Y encima es el malo, cuando el que invariablemente muere ensangrentado y desecho es él. Es evidente que conforme está la lidia hoy en el país es inmensamente injusta y terrible (tampoco me salgan con el argumento de que 'la vida en general es dolorosa'...Que le pisen a usted un pie a ver qué le parece).
Bienvenidos. Nací en Alacant (País Valenciano. Antiguo Al-Andalus. Europa) en 1959. Mi primer artículo periodístico se llamó "Donde estará nuestro chupete" y como es lógico, lo publicó la revista de la escuela. Me gustaría poder escribir una columna diaria nada más levantarme de dormir mientras me tomo un café largo. E ilustrarla con alguna foto propia (aunque esto cada dia se complica más ya que no me gusta que comercien con ellas y ALDI lo hizo saltándose todas las licencias y mención de procedencia).

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