No voy a decir nombres pero todos sabemos que han habido políticos que sólo han dejado su mayoría absoluta y su cargo electo ante una probada condena judicial que los envió a prisión. Y desde allí no se pueden volver a presentar, claro. Si no de qué.

El PP Valenciano parece que lleva esta estrategia. De perdidos al río (aunque el cauce del Turia por la capital va seco). Es decir -según se entiende por el acto de 'confraternización' de ayer en Alacant- está claro que los malos siempre son 'los otros' y al final dará igual lo que diga y concluya el juez del caso 'Gurtel' en litigio.

A nuestros morros -aunque se pruebe y condene esta trama- todo será mentira y ellos así lo van a decir y repetir y se van a quedar más frecos que lechugas. Y aguantarán hasta las próximas elecciones lanzando este órdago atornillados en sus poltronas de mayoría y 'confianza del pueblo'. Y si vuelven a salir...Pues ya está..No te digo na. Caso resuelto ¡con sobresaliente!

Por tanto esas lupas que tienen los estudiosos de la sociología y la política por favor no las dirijan más a los profesionales del cotarro, no. Dirijánlas al votante; a los sostenedores de esta panda de manipuladores que con su blancas mangas de camisa arremangadas nos tocan el hígado cuando les da la gana, nos cobran por ello y luego les damos las gracias y hacemos la reverencia. La reverencia del voto.

 Pues imagínense cuando no hay urnas.

(este articulito salió anoche en La Coctelera; pero los duendes de las 00.00h lo borraron. Así que aprovecho e incluyo con verguenza 'todo' lo que dió de sí la tórrida tarde: 'Mariano no me claves tus puñales por la espalda....'.