Sin el mar estás como quieto

sin horizonte

sin el mar te da igual el norte, este

o que sea sur y oeste

sin el mar el pueblo parece siempre

luchar contra sí mismo

preparado para una batalla que no llega

y por las calles sin mar cultivas espera

dando vueltas continuamente por un alarido

de vientos y gente que no mueven nada

que no pueden mover nada

sin el mar engordas de sillas

de banquitos en el parque

y palomas sin jaula encerradas

entre tu nostalgia bestial y su rutina.