En los cambios de hora
parece que no haya nada por los caminos
el dia siguiente.
Todos hemos pasado por ahí una hora antes
y ya no queda qué poner o que llevarse.
Se repiten los sueños al volver a dormir la misma hora,
con la misma almohada y la misma sábana
y al dar el mismo beso
no sabemos si alegrarnos o aburrirnos.
A veces en los cambios de hora incluso hace frio
y los niños meriendan y creen que cenan,
y la escalera es más larga y el ascensor no para
y el domingo se hace un poco inhabitable.
Hasta mañana todo será lo mismo
como un espejo nos veremos en esa hora
siempre doble y anclada en el pasado.
Bienvenidos. Nací en Alacant (País Valenciano. Antiguo Al-Andalus. Europa) en 1959. Mi primer artículo periodístico se llamó "Donde estará nuestro chupete" y como es lógico, lo publicó la revista de la escuela. Me gustaría poder escribir una columna diaria nada más levantarme de dormir mientras me tomo un café largo. E ilustrarla con alguna foto propia (aunque esto cada dia se complica más ya que no me gusta que comercien con ellas y ALDI lo hizo saltándose todas las licencias y mención de procedencia).

3 comentarios
Quizá sea un regalo... de repente una hora con la que no contabas, para la siesta, la sobremesa, la lectura, el programa, el paseo, navegar, ver llover, ¿recetas nuevas?, escribir, conversar...
No suena tan mal...
un petó
Mi comentario a la hora extra festiva nos será tan bonito como el tuyo porque dediqué el día al sofá, la manta, la tele, el ibuprofeno, y los pañuelos, para estar hoy más en forma que nunca.
Y qué bien me sentó esa horita de más, de regalo envuelto, sin haberla pedido, y sobretodo... sin tener que devolverla.
Yo es que andaba algo triste; y con 24 h tenía bastante...jeje
Me alegro q haya sido un regalo para ustedes
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