(yo quería poner estas fotos más al final...pero no se dejan....) fíjense en el 'spiderman' de la de abajo, bañador calabaza.

Hablamos de Valencia, otra vez. Según el nuevo Estatuto, de La Comunitat. En los medios de comunicación (según esta ley) sería suficiente llamarla así, en valenciano (e incluso se debe): "La Comunitat". No era de extrañar llegar a esta transformación, no: De aquellos lodos estos fangos: Si lo valenciano era difícil de gestionar; si la mayoría no se atrevía a hacer un País de comarcas...Pues la solución es fácil...:A tomar por culo lo valenciano (aquí diríamos a fer la mà...que no es exáctamente la traducción de la primera expresión soez nombrada, sino otra expresión soez que significa literal a hacer la mano.... Es decir, masturbarse).

Breve resumen: Lo Valenciano se anula pero decimos Comunidad en catalán: "La Comunitat". Somos muy chulos, sí. A esto se le llama ingeniería política (un eufemismo, claro. Porque su verdadero nombre es una inmensa......). Dejémoslo...

Entonces estas comarcas (bajo la de Montsiá y arriba del Baix Segura, que yo sepa) hay otoños que llegan a contabilizarse en total hasta 8 ó 9 personas muertas por asta de toro en fiestas. Una afición así, está legislada y "controlada" (un poco). El texto tiene sus pros y contras. Por ejemplo mantiene el toro embolao y no deja participar en ella a discapacitados. El mayor logro -para mí- una grieta legal que debieron de tener y por la que se podría tirar del hilo: Establece que tratar con pinchos, palos o "cualquier otro objeto que suponga TORTURA para el animal" está prohibido. No es la prohibición en sí el avance. Es una Ley democrática que establece cláramente con "esa palabra" que tratar a un toro con pinchos es una tortura y no cultura.

Soy un ferviente defensor de la abolición en todo el Estado Español de las corridas de toros; de la tauromaquia tal como se entiende y practica hoy por "los matadores de toros" y ciertos ganaderos. Y todavía no entiendo cómo es legal torturar a un toro en la plaza e ilegal fuera de ella.

Otra cosa es "el toro currante". Llevo años discrepando con sociedades antitaurinas que solicitan toda erradicación de la utilización "toro-vaca". Indudablemente jamás yo me divertiría con violencia o haría burla con (o de) un mamífero animal. Yo prefiero la pólvora. Me parece humanamente más noble "luchar" (enfrentarse)con un cohete, una carretilla, que con un toro. Sí, puede que igual de inútil, idiota o imbécil. Pero molestar a otro ser vivo; "invitar" a otro ser vivo a "tu rollo" festivo sin conocer su opinión, es grave. Incluso puede ser deplorable.

Sin embargo entiendo que se escape la vida de la rutina una vez al año poniendo un animal de estos al portal de tu casa. Algunos impresionan de verdad. "Lo único" que hay que hacer es sacarlo de su campo (no quiere); meterlo en un camión (no quiere); soltarlo en la calle (a veces se siente aliviado); embestir (no quiere); soportar el jaleo y los gritos (se marea); volver al camión (encantado); estar en su corral (perfecto). El toro currante ha tenido que ganarse así la vida. Esto no le pasaba a sus antepasados, pero a él sí. Lo mismo que a los mios.

Sólo en una de las fotos aparecen 2 gaiatos o bastones. Si algo se repite habrá que civilizarlo al máximo. Es decir, que corre un argumento por ahí que dice que ya que se tiene que hacer algo peligroso (abortar, por ejemplo) se haga en las debidas condiciones. El argumento se las trae, pero se hace y se utiliza.

Con las fiestas de toros en los pueblos (y ya no digo nada con la industria millonaria de la tauromaquia pinturera)antes que negar la evidencia me parece más oportuno negociar y educar. El trato, el acuerdo sería: NADA DE SANGRE. Ah! Y cada toro con su veterinario de cabecera vigilante de las normas.