No sé qué nombre se aplica a esa tendencia de la Psiquiatría moderna, pero existe.
Es aquella que asegura que el entorno humano siempre es hostil y la fuerza por sentirlo equilibrado sólo radica dentro de nuestra cabeza.
Yo, según épocas, estoy más o menos de acuerdo en estas teorias. Indudablemente algo hay.
Por ejemplo: El conflicto palestino -israelí. Es un trastorno que de tan histórico y largo, pertenece ya a nuestro interior; está desgraciadamente acomodado y arraigado en nuestras neuronas y vísceras.Y es cierto que hay dias que lo soportamos y otros que un sólo muerto más nos abate y pensamos que esta vida y este mundo sólo es una gran mierda sin solución.
Por tanto, volvemos al principio del argumento: Parece cierto -a tenor de las noticias que nos llegan de fuera- que en verdad esta vida es siempre igual de asquerosa y que sólo nuestro interior tendría la fuerza necesaria para poder aceptarla.
Y sin embargo, en el fondo de ese pozo, siemprenos pincha un gramo de incertidumbre, una pregunta, un escozor que me impediría morirme agotado y vencido: ¿Qué hacemos con los hijos/as de puta/o?
Bienvenidos. Nací en Alacant (País Valenciano. Antiguo Al-Andalus. Europa) en 1959. Mi primer artículo periodístico se llamó "Donde estará nuestro chupete" y como es lógico, lo publicó la revista de la escuela. Me gustaría poder escribir una columna diaria nada más levantarme de dormir mientras me tomo un café largo. E ilustrarla con alguna foto propia (aunque esto cada dia se complica más ya que no me gusta que comercien con ellas y ALDI lo hizo saltándose todas las licencias y mención de procedencia).

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