Sé que el artículo anterior era pura conciencia, culpabilidad; algo de provocación, e ignorancia.

Recuerdo el "Domun" cuando yo era pequeño y acudía a una escuela de curas. Aquella cuestación de huchas añadía además propaganda de captación de misioneros. Daba pena lo que nos contaban. Pero nosotros ignorábamos este proselitismo cristiano que iba incluido en la supuesta ayuda de "la monedita".

Un familiar me zarandeó un dia: "Tú no tienes nada que ver con ellos. Ni con unos ni con los otros. Eso pasa a miles de kilómetros. No sabes nada. No haces mal a nadie dedicándote a lo que te tienes que dedicar aquí: Ser un niño, estudiar, jugar y comerte la merienda. Y ya está. Nada más. Paco, olvídate de los negritos.....".

Pero no me he olvidado. Hice caso en todo menos en eso. Y hoy, en València, el mismísimo Ministro Senegalés de La Vivienda organiza una reunión en un hotel (una especie de stand, una mini feria) para la presentación de los proyectos de compra de viviendas en aquel pais por 25.000 euros dirigida principalmente a los 3.000 inmigrantes de allí que hoy están en La Comunitat Valenciana.

Mira que si yo tuviera dinero me compraba uno de estos pisos para la jubilación (aquí me piden 177.000 por uno de 2 habitaciones).

De momento sólo llego a comprar siempre que puedo gambas hervidas de este país y bajocas (judia verde) de Marruecos en Supermercados Mercadona. Podría hacerle ascos a este comercio; a estos productos que vienen de tan lejos. Pero me aguanto. Creo que hago bien. Que así puedo ayudar mínimamente.

Quizás los agricultores o los pescadores valencianos me lo recriminen...

¿Y ellos qué? Pues no sé, la verdad. De momento ya he visto a un pintor de barcos pesqueros que conozco en la Marina Baixa montado en un 4x4 (uno de esos coches desproporcionados e inútiles y derrochadores del artículo anterior). Y a los pescadores de gambas aquí, siempre les oí los dias malos, siempre el plor, el lloro: Nunca alegrarse y compartir (supongo que en la intimidad sí, son buena gente) ese dia campanudo cuando las redes salieron llenas y rojas, y de seguro a saber cuánto ganaron.

(estoy intentando hacer un acuario marino. Si el destino me alejó del mar....traeré el mar a casa. Y no me digan que no es ético..los animalitos encerrados..Cosas naturales peores pasan dentro del mar. Procuraré q no mueran. Si mueren serán comidos. Y los iré renovando, turnando, dejando libres y trayendo otros. De momento han sido bajas 2 llisas..Quizás no se adapten a la cautividad, o tuvieron alguna lesión al ser capturados.

Barcos esperando entrar al puerto de València. Si traen contenedores quizás vayan éstos a parar y almacenarse en las que eran mejores zonas de huerta de Europa (La Punta) hoy convertidas en explanadas asfaltadas. ¿Con tanta carretera no se podían haber planificado algunas zonas portuarias 30 Km al interior? El coste económico para las navieras hubiera sido irrelevante. Y la ganancia humana y ambiental sería enorme. Tan grande que no dudo que algún dia nuestros nietos lo lleven a cabo (con todos mis respetos a las bajocas de Marruecos, ya digo).

Porque los hijos de l'Horta hoy están perdidos. Acuden con sus mesitas y sillas plegables a jugar dómino y cartas con los colegas por las esquinas de solares y zonas recien construidas de viviendas o naves industriales. Quieren (supongo) una intimidad que en casa de sus padres no tienen. Pero vienen en BMWs, Mercedes y cochazos propios de ministros y no de chavales de 20 años. Como sus padres, miran al cielo por si la lluvia tarda...Pero es para que no se les ensucie el carro....Y así vamos...