O más bien el Alicante de siempre. Desde que tengo uso de razón mi pueblo ha sido unos pescados sobre papel de estraza. Mi madre lo sabe y cuando regreso me lo ofrece.

Hoy, con toda la contaminación de los mares y la tierra me maravillo que todavía este milagro neolítico de la pesca y la recolección sea posible.

Entiendo que a los vegetarian@s el bodegón no les agrade. Es verdad que hay demasiado cadaver encima de la mesa (sobre todo esa sepia que era tan inteligente).

Sin embargo, no puede dejar de verse como el único aporte de proteinas que tenían las poblaciones marineras (aquello que se dió en llamar durante el boom turístico "pueblo de pescadores")(ahora ya no existen como tales)(por cierto, mis saludos más cariñosos a La Vila-Joiosa durante sus fiestas).

Hay gamba roja, boquerones, caballas, bacaladilla, morralla a base de cintas y rascasas, clotxinas y unas judias verdes que apenas se ven dentro de la bolsa en la esquina superior izq. Acompañarán al arroz, el aceite, las ñoras, harina y agua; tomate, perejil y ajos.

También estas criaturas, vivas, en su medio, eran implacables. Las caballas engullían boquerones; la sepia era feroz si podía disimular su presencia ante una caballa, alcanzándola sin piedad con su largo tentáculo. Las rascasas abren su enorme boca y hacen desaparecer a las gambas más pequeñas..etc.

Todavía no sé si esta violencia entre ellos bajo los mares por la supervivencia justifica su pesca y su ingesta para nuestra supervivencia.

Posiblemente sí. Cuando del Mediterráneo ya no podamos extraer estas joyas que nos dan la vida, moriremos. O en todo caso morirá la vida más plena.

Pero no quiero asimilar este caso al de los toros (tauromaquia) o al de la caza de pelo o pluma en cercados y cotos. El argumento que dice que al toro de lidia lo salva y perpetua en su esencia su torturada muerte en las plazas es falso. La otra que asegura que el cazador actual -ese disfrazado de verde, con cartuchos y armas muy precisas, que dispara a todo lo que se mueve y sobre todo se desplaza muchos kilómetros para matar las piezas que paga y no come- es el mayor amante de los animales y la naturaleza pues ansía cuidarlos y mantenerlos para que no le falten en su mayor pasión: Matarlos, ser su diana...También es falso.

El Mar, poco a poco, quizás llegue a ser igual de falso que cualquier llanura o bosque. Ya empiezan a haber pisci-factorías (granjas)..Parques naturales marinos, etc..Y vertederos y sumideros y cloacas siempre los hubo..

Y entonces l@s vegetarian@ns tendrán la razón: Por muy ancestral que sea, una violencia de supervivencia que sólo se dirija a la supremacía de una especie animal sobre todas las demás, no es buena para el Planeta Azul. Y mucho menos, para esa especie en cuestión.