¿Por qué en esta frase dicha por una mujer o hacia una mujer se transmite un mensaje o una connotación festiva y lúdica, transgresora y libre, pacífica y oxigenada?

Por la tele nunca habrían dicho (o podido decir) "cómete a una veinteañera".

Y lo señalo no como agravio comparativo, sino como curiosidad. Las mujeres cuando hablan de sexo por lo general parece que irradian simpatía; o dicho de otra manera: Si quieren hacer bromas con ésto, lo consiguen.

Los hombres sin embargo da la sensación que ya no nos podamos quitar de encima la culpa, el daño, la lujuria, la obscenidad o el sometimiento inflingido durante siglos por nuestros antepasados machistas.

Ahora por ejemplo, con la "feminización" de la Sanidad, puedes presenciar cómo un grupo de médicas mira discretamente por la puerta entreabierta de la sala de espera en un ambulatorio, y ve a un tio buenísimo sentado. Saltan las alarmas.

Según ellas sus ojos, su torso, sus brazos merecerán una buena exploración. Se les altera el ritmo vital. Incluso una sugiere hacerse pasar por gran experta uróloga y convencer luego al sujeto de la necesidad de un tacto rectal. Todas rien.

Más tarde la cosa no llega a tanto. Pero sin necesidad, alguna sí que fue a interesarse por él, medio desnudo en la camilla.

Esto al contrario es impensable hoy. Nos han enseñado a los hombres al respeto; a no decir piropos; y sentimos verguenza ajena si algún compañero insinua suplantar al ginecólogo, no siguiéndole la broma por nada del mundo...Porque es broma ¿no?