Todo esto venía a cuento pensando dónde irían esos momentos vividos de plenitud. No es lo mismo "de" que "en". ¿Había sido lógico "pelearse" tanto con la existencia para tenerlos? Bien, quizás sólo nos demuestran la brevedad de la vida. A veces son casualidades que el azar distribuye y sobrevienen también sin tanto esfuerzo. Es el "apogeo" de circunstancias agradables, acepción del María Moliner con la cual definitivamente me quedo.
Nuestra amiga "daigual" nombraba "en la plenitud de la vida" como expresión frecuente. Pero que todavía no acertaba a vislumbrarla, a saber qué era ni con el paso de los años, a notarla, y se preguntaba a qué se referían exactamente.
Efectivamente un estado "de" plenitud lo mismo te llega a los 16 que a los 67 años creo yo. Otra cosa es que te roce con un estado físico y mental "en" plenitud de forma. Pero contraponer decrepitud a plenitud no me parece hermoso ni ético. Pensandolo bien decrepitud es una palabra tétrica. La expresión de los ancianos "no valgo de mí" presume un estado de impotencia física rabiosa, repleto todavía de un alma potente, de un espíritu incólume de adolescente.
Cuando lleguemos lo comprobaremos. Ya lo decían "lo que importa es un alma joven". Sí, pero un poquito de gimnasia o ejercicio diario ayuda mucho.Hip-hop, hip-hop,hip-hop...
(habremos de preguntarle a alentadora qué le parece utilizar hip-hop como voz gimnástica onomatopéyica...¿o es su afro-americano origen real?

Bienvenidos. Valencia. Spain. Alacant 1959.

daigual
4 may 2006 | 03:05 PM
Gracias por lo de amiga, amigo. Lo siento, no hice la prueba en "pleitesía de plenitud" y tú ya vas por el segundo capítulo. Es tan corto el día y tantas cosas las que debo organizar en él, que a veces me pierdo entre sus estanterías y me encuentro al día siguiente sentada en un sofá en vez de estar estirada en la cama. UUUFFF!!! Lo seguiré intentando...