En Valencia todavía quedan fiestas. San Vicente. El 1º de Mayo. No podemos dar el salto aún a otra época. Los niños también siguen de vacaciones. Por tanto, vagamos sin decisión por el espacio de las noticias habituales y el día a día inconcreto.

Sube el petróleo; mueren y se matan los palestino-israelíes; Chernobil permanecerá contaminado 100.000 años más; Al-Andalus resurge como nación en los papeles (esperemos que así al menos deje de ser tópico y espejo españolísimo); Bush; Irak; China; Rusia. L'Horta morta. Otros Imperios...

Todo sigue igual pues.

Venteando las brisas que se mezclan en la memoria a media tarde con el pan, aceite y sal. Unas rodillas de pantalón corto llenas de rasguños. Las ondas al lanzar la piedra al estanque. Las palomas nerviosas buscando precipitadamente por el suelo el sorgo que les tiras.

Hasta que llegue Junio. El Sol, el Fuego y la Luz de Junio otra vez.