Me alegro que esté acabando ya este dia y yo no haya escrito nada de madrugada. Me ha dado tiempo a escuchar y reflexionar. Porque uno es un masculino valenciano de 47 años; que como otros pudiera haberse quizás divorciado alguna vez; tenido hijos; haber querido estar más con ellos y no poder; ir a la mili obligado, mientras unas colegas aprobaban las oposiciones; y por supuesto, como no paría, no decidía.

Ya intuyen por dónde voy. Ese impulso humano que hace que no callemos. Porque muchísimas compañeras de generación ya tuvieron y tienen hoy como tú, y desde hace décadas, plena autonomía y decisión sobre sus actos y su destino. Igualito igualito.

Por tanto es el puro momento ahora, lo sé, en que de ningún modo tengo que agachar y entregar la cabeza entonando un mea culpa, porque yo no tengo culpa de na. Yo, no.

Otra cosa son los hombres, el patriarcado o la toma de conciencia del Dia INTERNACIONAL de la Mujer Trabajadora. Porque el trato a la mujer que se realiza en determinados lugares del mundo es absolutamente indignante. Y durante este dia que ya se agota, eso lo he vuelto a saber y considerar.

Hoy es un dia de reivindicación INTERNACIONAL de la mujer allí y en cualquier lugar donde no se la considere persona, igual y ser humano. Luchemos por los mismos derechos y deberes.

(posdata: como material de debate occidental, ante esta epidemia de separaciones de parejas q existe, no sé si viene al caso:

1º La conciliación de tareas domésticas la veo muy difícil: La única que atisbo es la remuneración de éstas por una tercera persona si l@s dos trabajan.

2º En todas las situaciones vitales complejas o de riesgo inmediato (y la misma vida cotidiana la mayoría de las veces sin querer lo és) hay una figura decisoria límite y última: Paritorios, pilotaje de aviones; embarcaciones; quirófanos; etc. ¿La pareja va a ser distinta a esta organización que surge de la necesidad de una actuación única, clara y responsable? ¿Es posible la co-decisión permanente?

3º El amor conyugal sin proyección de un futuro determinado. Qué dificil és. Diría que no existe. Elijes un fruto en el presente y quieres esa y sólo esa cosecha precisa en el porvenir. Y casi siempre es una recolección imaginada. No entraba dentro de tus planes una "variación". A los hijos todavía se les quiere a pesar de todo, y se "tolera cierta desviación". La pareja, ya no. La pareja es una máquina de expectativas.