Ayer leí una noticia sobre El Reino Unido que quizás no deja de ser frecuente: Político inglés que dimite por asuntos privados de amoríos considerados "anómalos".

Por tanto quiero agradecer que en este país llamado España, Valencia, Cataluña o Andalucía. Galicia o Cantabria. Asturias o El País Vasco. Ceuta y Melilla.
Canarias y Baleares con Extremadura y Aragón. Navarra y La Rioja. Las 2 Castillas, Murcia y no sé si se me olvida alguno(a parte de Portugal del cual -de momento- no llegan muchos detalles).

Ya digo, aquí, por muy ineptos y falsos que sean los políticos, mentirosos y pendencieros, ladrones, necios e ignorantes, ambiciosos, sucios o ruines. Charlatanes y traidores. Débiles y arrogantes; chulos y prepotentes...Pues no son cotillas. No lo son. Algo bueno tendrían que tener. ¿No? O si son, se lo callan. Esto sí saben callárselo.

Admiro y me place que hoy por hoy la vida privada sexual y sentimental de las autoridades y demás candidatos al poder en las diversas nacionalidades de España no sea moneda de linchamiento o juicio político.

Y no sea ejemplo social de nada ni baremo alguno que decida un debate o una confrontación administrativa. Admiro y me enorgullezco que los votantes compatriotas no soliciten ni hagan caso de la más mínima información que sobre este particular íntimo pudieran obtener o saber.

¿Qué diferencia existe entonces entre países? ¿La cultura de la dimisión? Ya que es verdad que aquí no dimite ni dios aunque le pillen.... No ya con
las manos en la mamella, la polla o la mesa, sino en la mismísima caja.

Porque es también sabido y demostrado que en aquel país del Tamesis siempre a la vanguardia de la música moderna, son un ejemplo cierto de una actitud
democrática intachable y ancestral; con política multirracial en ocasiones envidiable; respeto escrupuloso a la opinión divergente; celosa de su privacidad e integridad personal (no tienen DNI ni dejan siquiera a la policía local llevar pistola...). En fin..."una joya de La Corona"..

Sin embargo, sus polític@s no paran de crucificarse y dimitir frente a situaciones consideradas "escándalos sexuales".....Y que con acierto en otros países sólo son cuestiones privadas, porque dudo de que aquí no pasen cosas
parecidas. ¿Cotillas y mojigatos estos anglosajones?

Quizás ahora que lo pienso me suena algo sobre la influencia de la religión protestante en estos
comportamientos y escala de valores. Se habrá de mirar.