El truco por tanto está en ese artificio, en esa necesidad de sentirte dueño abosluto y propietario de tu espacio (aunque te den ganas de llenarlo de ladrillos). Cuando escuchas a Serrat cantando a Salvat Papasseit evidencias que ahí hay otra nación.
Negar esta cuestión sólo nubla la razón y somete a pueblos a un futuro anómalo, incierto, cuando estos pueblos lo único que pretenden es respirar sin estornudar ni toserle a nadie. Pero respirar a su aire, tienen siglos y siglos en la trastienda y se lo pueden permitir, saben cómo hacerlo y quieren hacerlo.
No voy a proponer ningún término alternativo aquí. A parte de que no se me ocurre, hay insignes eminencias profesionales en estas cuestiones y también en la prensa diaria se escriben incesantemente artículos sobre el particular que nos ocupa.
Sólo fue que escuché a Joan M. Serrat y quise decirlo. Ahora confio en que los políticos trabajen y discurran y dirijan las leyes hacia el reflejo de la realidad social y la vida en paz de todos los hombres y mujeres de buena voluntad que se sientan de aquí o de allá..o no se sientan de corazón y cerebro de ningún lado. Pero sin maldad. Aunque ya sabemos que la pela es la pela. Algunas opiniones dicen que al final toda este debate deviene y devendrá exclusivamente en una cuestión de pelas...
Joer y uno aquí estrujandose la sesera con los poetas..Vaya tela!

Bienvenidos. Valencia. Spain. Alacant 1959.

Los comentarios están cerrados