Hoy es un dia de celebración consumista para mí. Porque aunque el Vaticano haya anunciando que el Limbo ya no existe, es mentira, mi Leica ahora mismo está en él. Y envuelta además por la música de Caldara, Cecilia Bartoli-"Opera Proibita".

Después de unos 26 años de deseo.

Desde que hacer fotos ya no fue un juego apasionante genéticamenente animal de pequeño mono sapiens, sino una actividad que tuvo historia y autores quise tener una Leica.

Quiero darle las gracias a la abuela desde aquí por la contribución (ella así disfruta y se pone contenta).

Ya no es aquel armazón negro que podía rodar por un barranco sin rasguño apenas.

No tenía cámara digital y ahora es ella, La Lumix-Panasonic-Leica. Y creo que será absurdo que me digan hoy que he cometido un error calidad-precio; o que Leica sufrió una OPA hostil y desmantelaron las míticas y originales instalaciones quedando sólo una cotizada marca legendaria.

Mi obligación era adquirirla. Y contarlo, por supuesto.

(sólo me temo que sufrirán una "leicacitis" por contagio en las próximas horas. Yo ya tengo fiebre, y eso que la cámara está todavía ahí, en su cajita, del limbo).

(pero jamás llegué a pensar que en El Vaticano fueran tan ingenuos....¡Si hasta "se nota" que el Limbo existe..¿No lo notan?..Sin ir más lejos la VISA mismo es limbo). O Handel ¿qué otra cosa puede ser?