¿Qué no se habrá escrito de las tardes de los domingos? Las tardes de los domingos abarcan todas las situaciones y circunstancias vitales. Son como un peaje. No se puede vivir en este planeta sin pasar por la tardes de domingo. Sólo entonces puedes recibir tu carnet de humano, residente en la Tierra.

Cualquier otro dia de la semana te lo puedes escabullir, saltar, alterar, disimular. Pero la única firma auténtica, sincera y válida de este documento acreditativo que te otorgan aquí, pasa por ser impresa y conforme a recibo cuando ya has transitado -por lo menos- dos tardes de domingo en tu vida.

En la primera captas, intuitivamente, sin querer, que la situación es diferente a las demás tardes de la semana. La segunda, te convences que es insostenible. Pero das el sí. Sin remedio. ¡Qué vas a hacer si quieres vivir como persona! Necesitas forzosamente ese espacio para llegar al lunes.

Es un lugar "cortocircuitado" el domingo que yo llamo "la paradoja del puente".

Consiste en que el puente se apoya en dos puntos fijos, para que tú puedas a la vez sostenerte quieto en el medio, pero pasar moviéndote.

Es decir: Tú estás en el domingo sólo para cruzar del sábado al lunes. Aunque el hecho de estar hoy en lo más alto de esa curvatura del puente dominical sobre el rio de la Vida que pasa por debajo, es también muy importante.

Así es. No hay duda. Porque necesitas el domingo para ser. Para ser "uno". Estático en ese segundo. Para ser libre y estar. Detenido y en movimiento.

Efectivamente: El puente da una vida; y sólo tiene razón de ser si se conciben dos orillas.

El puente une dos orillas. De ahí que la Vida entonces sea Quíntuple: El puente, una. El rio que fluye por debajo, dos. La orilla este, tres. La orilla oeste, cuatro. Y nosotros, cinco. Por eso la tarde del domingo siempre es tan caótica a pesar de su aparente quietud de pantuflas y sillón o de banco y parque comiendo pipas.

Quien piense que faltan dos dias-Vida (quíntuple), hasta los 7 de la semana (septuple).Tiene razón. Pero éstos sólo se rellenan con el corazón. Y eso es lo más dificil de cada cual. Ahí no llego.