12 de Octubre. Doce de octubre de 2005. Fiesta Nacional. Sacaremos las banderas. Se dirán discursos. Brillarán los uniformes. Se beberán cócteles. En fín, como cualquier fiesta nacional en cualquier territorio, en cualquier pais de cualquier mundo, que es el único que tenemos.

Un buen amigo hace años fundaba la oenegé "Aduaneros sin fronteras". Fue un rotundo fracaso; pero la idea era buena y tarde o temprano le auguré éxitos sin par. Él está desanimado porque dentro de poco cumplirá ya 45 años y quizás no vea su proyecto realizado. Sin embargo, ya le digo yo, que la autoría fundadora siempre será suya y puede fallecer tranquilo cuando quiera, que se le reconocerán todos sus méritos y desvelos en lo que valen.

Como la ardilla que cruzaba Iberia de punta a punta por las copas de los árboles de los frondosos bosques que aún conocieron los romanos...Así hemos de vivir y ser los españoles. Saltando alegres de país en país, pijo. Que son 17 dias. Que son 17 suspiros. Que son 17 botellas de vino y sidra. Que la palmaremos pero felices y contentos. Es lo que hay. Sin hachas, ni flechas...Y la pólvora sólo para las fiestas. ¡Que no recuerdan que vamos todos al hoyo, che! Brindemos por esa y ésta democracia. Brindemos por un futuro prometedor. Por la antigua utopía de un mundo sin fronteras. Y como único muro: Un muro eterno y sin tregua y sin fin a la guerra.