En 1993 terminé mi época de Médico Residente (MIR) en el Hospital General. Tenía 34 años.

Luego, después de 2 años "raros" -pues en contra de lo que yo había imaginado no era fácil encontrar trabajo por Alicante- aterricé en el despacho de un tal J A sito en un CSalud. (Como dirían en una novela negra: Sino llega a estar aquel tipo allí sentado...) Yo no estaría ahora donde estoy empleado. No es que él tuviera que decidir al respecto de nada, más bien era yo el que decidía en esta cuestión (otra de las cosas raras de la sanidad que más adelante intentaré exponer..porque explicar será dificil, ya que "per sé" como digo son raras).

Y al verle allí sentado con su pelo medio cano y su compostura, y lo que me estaba diciendo pensé..venga, me quedaré. Y es que soy el pequeño de 4 hermanos y aquel jefe traía un aire fraternal a mi recuerdo y verlo o imaginarlo entonces todos los días en mi futuro lugar de trabajo no me pareció mal. Aunque no supiera hasta cuando.

Porque -para qué nos vamos a engañar- la sanidad pública tiene estas cosas "raras" como decía. Cuando yo llego del hospital cargado de conocimientos recientes, experiencia, seguridad, alegría y ganas, me dicen en la bolsa de trabajo en Alicante dos cosas: Primero: ¿A que vienes a esta zona a trabajar si no hay trabajo? Segundo: La bolsa está cerrada desde hace pocos dias y tendrás que esperar un año para que podamos inscribirte y te llamemos. ¡Un año!A lo primero respondí en plan chuleta etnocentrista orgulloso: "Porque soy de aquí".

Pero no; para lo segundo...Para lo segundo no tenía fuerzas. Tal sería mi cara de estupor e incredulidad, quizás estuviera pálido incluso, que me dieron la explicación legal y administrativa completa y el consejo (sin yo pedirlo, poco habitual esto tratándose como de trataba de una ventanilla de centro oficial del Estado)de que me hiciera un curriculum y lo repartiera por los servicios y lugares que más me interesaran por si éstos me llamaban. Pero que fijo que ellos no lo harían.

Así que me matriculé en la UNED (Universidad a distancia); quise irme a Irlanda 6 meses, pero sólo pude dos porque sino perdía el subsidio de desempleo (raro otra vez); y en aquel verano sólo me quiso la Cruz Roja para trabajar en la PLaya. Tenía una ambulancia sin apenas equipo y un retén con un botiquín escaso y sin compañero sanitario. La verdad es que estuve pletórico de alegría cuando un organismo tan altruista e internacional como la Cruz Roja me llamó através de un familiar que se enteró que les hacía falta un médico. No me dió tiempo ni a sacar el curriculum en la entrevista. Luego comprendí porqué tanta prisa por firmar el contrato....

En la UNED me suspendieron, pero el mismísimo Emilio LLedó me envió un comentario junto a las calificaciones: Había que estudiar más, aquello no era un simple pasatiempos para jugar a filósofos en las sobremesas; para eso ya estaban los periódicos y los libros de autoayuda.

Lo de Irlanda (aunque en parte su motivación y decisión fue tomada huyendo de un amor no correspondido y no solamente por mi interés en el idioma "del imperio" anglosajón)estuvo muy bien. Pero ya digo, qué le importaba al Estado (que encima no había tenido los reflejos suficientes para darme un empleo y "exprimirme" después del importante coste que mi formación de especialista le supuso) yo me gastara mi dinero en plan beca en un pais democrático europeo.

La Cruz Roja, por no dar detalles comprometedores, sólo diré que en ese momento, lugar y tiempo, me decepcionó.

Así que nada, al final me llamaron los de la bolsa para 6 meses haciendo guardias en Xábia y Orba. Aunque claro, yo estaba ya "rehaciendo mi vida en Alicante" y cuando me volvieron a llamar para el CS por un contrato indefinido.....Pego? Pego está muy lejos..les dije yo. "Esto que te ofrezco es una lotería, chaval. Piénsatelo. Ves y da una mirada si quieres, pero mañana tienes q responderme". La voz masculina parecía sincera y era alegre y joven. Y es cuando llegué hasta el despacho de JA.

Yo había elejido para trabajar las tres comarcas preceptivas optativas que ofrecía el entonces Servei Valenciá de Salut: L'Alacantí (mi pueblo), La Marina Baja (donde está Altea aunque también está Benidorm); y La Marina Alta, con Dénia, Xábia y Pego entre otros. Pero que me tocara precisamente el último pueblo, fronterizo ya con las comarcas centrales cerca de València ciudad ahora que ya le estaba cogiendo el aire otra vez a mi pueblo natal de Alicante.... (aclaración: antes del MIR yo había rodado trabajando prácticamente por todos los pueblos, consultorios, ambulatorios y urgencias de toda la provincia de Alicante.. Y poder vivir en alguna de estas comarcas era mi sueño).

JA me enseñó el centro, me presentó a los compañeros y trazó el plan de lo que serían mis tareas. Tareas que si bien a cualquier otro quizás le hubieran sentado como una patada en el culo, a mí me gustaban; creo que iban con mi personalidad (aunque os aclaro que no tengo ni idea de cual es mi personalidad o a veces la personalidad de los demás; quizás hubiera tenido que decir carácter..o forma de ser..pero ya digo, no leo mucho sobre esta materia, aunque quizás por mi trabajo debería de hacerlo. Suelo pensar que cada uno es como es y ya está. Siempre que te respeten, claro.

Tenía 4 actividades diferentes. Es como si dijera que tendría 4 consultas diferentes y 24 Km de coche al dia (bueno, 5 si contamos las jornadas de guardia y urgencias estipuladas). 5 Pacos en uno, sí señor. Monótono el trabajo no iba a ser; de eso estaba seguro. Así que dije que sí.

Atendería a los pacientes desplazados de otros centros o países; iría diariamente a La Residencia de Ancianos de la localidad que regentaban unas monjitas y el Ayuntamiento; subiría al Consultorio Auxiliar de la Vall d'Ebo en la montaña (esta era mi plaza oficial en interinidad); y atendería la solicitud del Ayuntamiento para "inspeccionar sanitariamente" los locales comerciales públicos que querían una licencia de apertura. Esto último era lo más rollo. Yo no tenía ni idea de locales..Pero sobre todo era esa relación que se establecía de autoridad oficial y temor con los pequeños empresarios que lo único que querían era abrir un pequeño negocio propio y dependían del "visto bueno" de su médico de cabecera para hacerlo. Raro. En ocasiones sólo faltaban los bocadillos de bienvenida sobre la mesa preparada con mantel blanco y unas florecillas dispuesta a la entrada del futuro establecimiento. La idea en sí no era mala..Todos hemos entrado en algún WC por la calle, no ya que estuviera sucio, sino que tendría que haber sido demolido inmediatamente(de hecho este control se sigue haciendo, pero ya no es competencia del centro de salud).

En 1993 vaig acabar la meua època de Metge Resident (MIR) en l'Hospital General d'Almeria. Tenia 34 anys.

Després de 2 anys "raros" -doncs en contra del que jo havia imaginat no era fàcil trobar faena per Alacant- vaig aterrar en el despatx d'un cert Joan Antoni en el CSalud de Pego i Els Valls. (Com dirien en una novel·la negra: Sinó arriba a estar aquell tipus allí assentat...) Jo no estaria ara on estic emprat. No és que ell haguera de decidir res respecte d'això, més aviat era jo el que decidia en esta qüestió (una altra de les coses rares de la sanitat que més avant intentaré expossar).

I al veure-li allí assentat amb el seu cabell mitjà canós i la seua manera de moures, i diem me tot això...vaig pensar..vinga, em quedaré. I és que sóc el xicotet de 4 germans i aquell cap portava un aire fraternal al meu record i veure-ho o imaginar-ho llavors tots els dies en el meu futur lloc de treball no em va paréixer malament . Encara que no sabera fins a quan.

I és que -per a què ens anem a enganyar- la sanitat pública té estes coses "rares" com deia. Quan jo arribe d'Almeria carregat de coneixements recents, experiència, seguretat, alegria i ganes, em diuen en la borsa de treball a Alacant dos coses: Primer: que véns a esta zona a treballar si no hi ha treball? Segon: La borsa està tancada des de fa pocs dies i hauràs d'esperar un any perquè podem inscriure't i et cridem. Al primer vaig respondre en plan arrogant etnocentrista orgullós: "Perquè sóc d'ací".

Però no; per a la segona cosa...Per a la segona cosa no tenia forces. Tal seria la meua cara d'estupor i incredulitat, potser estaria pàl·lid inclús, que em van donar l'explicació legal i administrativa completa i el consell (sense jo demanar-ho, poc habitual açò tractant-se com és tractava d'una finestreta de centre oficial de l'Estat) que em fera un currículum i ho repartira pels servicis i llocs que més m'interessaren per si estos volian cridarme. Però que fix que ells no ho farien.

Així que em vaig matricular en la UNED (Universitat a distància); vaig voler anar-me'n a Irlanda 6 mesos, però només vaig poder dos perquè sinó perdia el subsidi de desocupació; i en aquell estiu només em va voler la Creu Roja per a treballar en la platja de Ponent de Benidorm. Tenia una ambulància sense a penes equip i unes dependències amb un farmaciola escassa i sense company sanitari. La veritat és que vaig estar pletòric d'alegria quan un organisme tan altruista i internacional com la Creu Roja em va cridar per via d'un familiar que es va assabentar que els feia falta un metge. No em va donar temps ni a traure el currículum en l'entrevista. Després vaig comprendre perquè tanta pressa per firmar el contracte....

En la UNED em van suspendre, però el mateix Emilio LLedó em va enviar un comentari junt amb les qualificacions: Calia estudiar més, allò no era un simple passatemps per a jugar a filòsofs en les sobretaules; per a això ja estaven els periòdics i els llibres d'autoajuda.

Això d'Irlanda (encara que en part la seua motivació i decisió va ser presa fugint d'un amor "no correspondido" i no sols pel meu interés en l'idioma "de l'imperi" anglosaxó) va estar molt bé. Però ja dic, què li importava a l'Estat (que damunt no havia tingut reflexos per a donar-me un ocupació i "esprémer-me" després de l'important cost que la meua formació d'especialista li va suposar) jo em gastara els meus diners en plans beca en un país democràtic europeu.

La Creu Roja, per no donar detalls comprometedors, només diré que en eixe moment, lloc i temps, em va decepcionar.

Així que res, al final em van cridar els de la bossa per a 6 mesos fent guàrdies en Xábia i Orba. Encara que clar, jo estava ja "refent la meua vida a Alacant" i quan em van tornar a cridar per a Pego per un contracte indefinit.....Pego? Pego està molt lluny..els vaig dir jo. "Açò que t'oferisc és una loteria, xaval. Pensa-t'ho. Veus i dóna una guaitá si vols, però demà tens q respondre'm". La veu masculina pareixia sincera i era alegre i jove. I és quan vaig arribar fins al despatx de Joan Antoni.

Jo hi havia triat per a treballar les tres comarques preceptives optatives que oferia el aleshores Servei València de Salut: l'Alacantí (el meu poble), La Marina Baixa (on està Altea encara que també està Benidorm); i La Marina Alta, amb Dénia, Xábia i Pego entre altres. Però que em tocara precisament l'últim poble, fronterer ja amb les comarques centrals prop de València ciutat ara que ja li estava agafant l'aire una altra vegada al meu poble natal d'Alacant ....xé..(aclariment: abans del MIR jo havia rodat treballant pràcticament per tots els pobles, consultoris, ambulatoris i urgències de tota la província d'Alacant.. I poder viure en alguna d'aquestes comarques era el meu son).

Joan Antoni em va ensenyar el centre, em va presentar els companys i va traçar el plans del que serien les meues tasques. Tasques que si bé a qualsevol altre potser li haurien assentat com un puntelló en el cul, a mi m'agradaven; crec que anaven amb la meua personalitat (encara que vos aclarisc que no tinc ni idea de qual és la meua personalitat o a vegades la personalitat dels altres; potser hauria hagut de dir caràcter..O forma de ser..però ja dic, no llig molt sobre esta sèrie de coses, encara que potser pel meu treball deuria fer-ho. Sòl pensar que cada u és com és i ja està. Sempre que et respecten, clar.

Tenia 4 activitats diferents. És com si diguera que tindria 4 consultes diferents i 24 Km de cotxe al dia (bo, 5 si comptem les jornades de guàrdia i urgències estipulades). 5 Pacos en un, sí senyor. Monòton el treball no seria; d'això estava segur. Així que vaig dir que sí.

Atendria els pacients desplaçats d'altres centres o països; aniria diàriament a La Residència d'Ancians de la localitat que regentaven unes mongetes i l'Ajuntament; pujaria al Consultori Auxiliar de la Vall d'Ebo en la muntanya (esta era la meua plaça oficial en interinitat); i atendria la sol·licitud de l'Ajuntament per a "inspeccionar sanitàriament" els locals comercials públics que volien una llicència d'obertura. Açò últim era el més rotllo. Jo no tenia ni idea de locals..Però sobretot era eixa relació que s'establia d'autoritat oficial i temor amb els xicotets empresaris que l'única cosa que volien era obrir un petit negoci propi i depenien del "vist i plau" del seu metge de capçalera per a fer-ho. A vegades només faltaven els entrepans de benvinguda sobre la taula preparada amb tovalles blanques i unes floretes disposada a l'entrada del futur establiment. La idea en si no era roïna..Tots hem entrat en algun WC pel carrer, no ja que estiguera brut, sinó que hauria d'haver sigut demolit immediatament (de fet este control es continua fent, però ja no és competència del centre de salut)