Iba escuchando en el coche Jackie-Ing de Thelonius Monk.A estos rebeldes “dinosaurios” de la Música -la mayoría de veces- los frecuento a ratos “perdidos”, por curiosidad. Oyes, te encuentras por ahí con sus nombres legendarios e históricos y aunque en la calle, las revistas o los libros nos hayan afirmado la elevada heterodoxia de sus creaciones y cuánto de inaudible o difícil hay en muchas de ellas...Piensas: Ahí están ellos todavía...por algo será.
Tienes necesidad entonces de oír sus obras para conocerlos, formándote una idea propia, independientemente de si “los vas a adoptar” para audiciones más largas y continuadas.
Es un fenómeno parecido al que sucede cuando fallece alguno de éstos o otros artistas. A parte de que los medios ofrecen más facilidades para rememorarlos...tantas alabanzas...tantos éxitos y tanto corazón -y uno quizás sin haberse enterado, ja-hace que prácticamente corras al primer establecimiento que pilles por delante para saber más.
Todo esto si te gusta la música, claro; si te gusta sólo un poco la música. Y esta canción, este tema, me sugirió en seguida a Mompou, a Frederic Mompou. ¿Se conocieron? Y sino ya personalmente.¿Sabían el uno del otro por sus partituras? ¿O era la “corriente” del momento, la búsqueda que realizaba la “élite” musical de entonces que palpando lo previo intuían que poseían ya ese “algo” diferente e innovador para el presente?
En 1917, cuando Mompou con 24 años publica “Suburbis”, Monk nace al mundo en Carolina del Norte, EEUU. Más tarde, en 1941, Mompou está preparando las maletas en Paris para regresar ya definitivamente a Barcelona tras 18 años en la ciudad francesa, y entonces Thelonius -también en esta ocasión con esos primerizos 24 años- “está reunido” con Dizzy Gillespie y Kenny Clarke fundando el be-bop en Harlem.
Por tanto, la pregunta más bien sería....Monk (más joven) ¿Conocía a Mompou?
Quizás yo hubiera colocado esta pregunta en ese lado de nuestro cerebro a donde van a parar todo tipo de ocurrencias y pensamientos vagos que solemos cuestionarnos en los viajes en tren, coche, días nublados, al doblar una esquina, o en un duerme vela al amanecer....cosas así....y que muchas veces abandonamos por pereza...falta de tiempo para desarrollarlas...o....por falta de tiempo, sí... y además.....de confianza en la cuestión de fondo que nuestro pobre sentimiento plantea...¡Por qué no decirlo, sí!: No creemos en nosotros. Nos decimos: Dejemos a los eruditos,...dejemos a los poetas....¡Qué pinto yo en este berenjenal de la historia de la música moderna!...¿Qué voy o que puedo yo aportar?
Pero mi dosis de confianza la obtuve a los pocos segundos de escribir en el buscador de Internet Mompou-Monk: Salió un disco de Michael Jefry Steven, piano. “The survivor’s Suite’. Todas las composiciones que aparecen son del autor. Excepto la 2 y la 3 que juntitas son…efectivamente…de Monk y de Mompou respectivamente…Por tanto, esa armonía, esa complementariedad -que quizás intuí escuchando su música en el coche- existía (o en todo caso un profesional ya la había captado).La aparición de este CD me ha animado a buscar la respuesta: ¿Sabían el uno del otro? No sé si la encontraré.

Bienvenidos. Valencia. Spain. Alacant 1959.

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